UNA MIRADA HACIA ATRÁS
Un día hace un tiempo un muchacho de veintipico, tomó la
decisión de irse del país, cansado de trabajar y trabajar y no tener futuro ni
para él ni para sus hijos.
Tenía un auto humilde (su herramienta de trabajo) y durante
6 meses no pudo colocarle combustible.
Nunca se había quedado quieto con su profesión, se recibió a
los 23 y a los 25 ya tenía su primer post grado universitario (en esa época
todavía no existían las especialidades en Kinesiología).
Nunca le había escapado el bulto al trabajo, llegó a tener 5
trabajos part-time, pero los números seguían sin cerrarle y las condiciones
económicas del país tampoco, y mucho menos el futuro, hiperinflación,
inestabilidad y todo lo que la historia reciente nos revela.
Trabajaba desde los 14 años, hablaba bien inglés, tenía su título
legalizado en los Estados Unidos y se iba con un contrato por dos años a una
clínica de “Sport Medicine” del Estado de Wisconsin, trabajo y probablemente
futuro asegurados.
Qué ironía no?
Más o menos treinta años después, cuando un alto funcionario elegido
democráticamente, aseguraba que “los Argentinos bajaron de los barcos” y los
brasileños “salieron de la selva” , provocando la risa y las ironías de otro
alto funcionario de un país hermano,
justamente el que declaró que a los brasileños no les iba a pasar nada durante
la pandemia de covid_19 porque “estaban acostumbrados a nadar en las cloacas y
que esta pandemia no era más que una gripeziña” (o sea el muerto asustándose
del degollado) , y, refiriéndose a México también aseguraba que “los mexicanos
salieron de los indios”, cosa que provocó un escándalo diplomático , justamente
de ese gobierno cuyo más alto
funcionario, también elegido democráticamente, instaba a la población en los comienzos de la
pandemia “que salgan, que vayan a comer a las fondas que no pasa nada” (otro
que debería consultar sus fuentes y charlar un poco más con sus asesores), en
fin, no mucho más que argumentar al respecto, los hechos hablan por sí mismos.
Y estos hechos provocaron muchas “memes” memorables, entre
las cuales y como para ligar con el tema voy a citar una que me pareció
pertinente “los argentinos bajaron de los barcos y se van en aviones”, como una
ironía del destino 30 años después.
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En la escalerilla del avión miró para atrás, y vió su
tierra, y vió a su gente. Sería por última vez?
Un frío pasó por su espalda, recorriendo desde los pelos de
la nuca hasta el coxis. Pensó en sus padres, pensó en sus amigos, en su cultura
y en sus costumbres…Pensó en tantas cosas...........
Bajó dela escalera que lo llevaba a otra tierra, a otra
cultura, en ese momento había tomado una decisión que lo marcaría para siempre.
Se iba a quedar a pelearla.
Heroica y determinante decisión, muy loable y llena de
sentimientos confrontados.
Hoy 30 años después, ese joven veinteañero, devenido en un
señor con canas y poco pelo, con su vida hecha, maduro y formado
profesionalmente, socialmente “realizado”, no deja de pensar en esa decisión.
Hoy todo es especulación, no tiene la fuerza, ni la edad, ni
las ganas de los veinte, pero se reeplantea
todas las acciones. No…. No pasa por lo económico porque no le fue mal,
el tema pasa por otros lados, más filosóficos, la creciente inseguridad de
todos los días, el caradurismo político, la falta de respeto, la falta de
valores, el “todo da igual”, en fin, la historia conocida.
Y lo peor, que es ver que luego de 30 años, la historia se
repite.
Tal vez tenga que acompañar a sus hijos al aeropuerto, al
menos ellos y sus hijos podrán vivir de otra manera.
"Olvida el pasado, se ha ido, pero mira de vez en cuando para recordarte de dónde vienes y a dónde vas".
Chloe Thurlow









La historia dice quienes somos, que hacemos y por qué vamos hacia dónde vamos, entre otras cosas... mirar atrás sirve y más en este país que siempre choca con la misma piedra.
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